En el Martes Santo, el Evangelio nos lleva al momento en que Jesús, durante la última cena, anuncia que será traicionado por uno de los suyos. Un anuncio doloroso, que revela la fragilidad humana, incluso entre sus discípulos más cercanos. La figura de Judas se vuelve protagonista, pero también Pedro es confrontado. Ambos fallan, pero

Hoy recordamos a María, que unge los pies de Jesús con perfume. Un gesto de amor profundo, sincero, sin medidas. En un mundo que valora lo útil, lo rápido y lo visible… ¿cuánto estamos dispuestos a dar por amor? A veces, lo que parece “desperdicio” es en realidad una ofrenda preciosa. El Evangelio de este