Al escuchar el evangelio de hoy…el Espíritu Santo empieza a revolotear e inspirar y suscita tantos pensamientos… lo digo sin alardear, sino más bien con el santo temor a Dios que sabe nada bueno puede venir de mi si no es propiciado por Dios y sabe además que todo cuando nos brinda no es para bien propio sino comunitario y sabiendo esto, me apena que tantas veces no correspondo a esos impulsos y compartir mas tanto bien recibido. Tenga misericordia de mí el Señor en todo momento y no tome en cuenta mis flaquezas en aquel día en nuestro final encuentro.
“En aquel tiempo, Felipe se encontró con Natanael y le dijo: «Ése del que escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús el hijo de José, el de Nazaret». Le respondió Natanael: «¿De Nazaret puede haber cosa buena?». Le dice Felipe: «Ven y lo verás». Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño». Le dice Natanael: «¿De qué me conoces?». Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi». Le respondió Natanael: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores». Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».
«¿De qué me conoces?»
Más de una vez preguntamos a Jesús, de que me conoces? Porque teniéndolo enfrente, aun no le conocemos bien. Teniéndole en frente no somos capaces de saber que es El quien nos llama por nuestro nombre, que es El quien habita en todos los hombres, que es El quien nos ve cuando estamos “debajo de la higuera de nuestras angustias, nuestros pecados, nuestros sufrimientos”…esa higuera que a veces nos da una “sombrita” cómoda, o bien nos cobija cuando necesitamos tristes o con incertidumbre.
Y me parece una analogía tan interesante escuchar a Bartolomé decir a Felipe : «¿De Nazaret puede haber cosa buena?», será que puede salir algo bueno de ahí?…porque así somos nosotros, mientras estamos llamados a caminar en la fe, nos cuesta creer que de nuestra vida, de nuestro accionar, de nuestro hacer cotidiano, de nuestro “morir”, sobre todo en los ambientes que tenemos más cerca, pueda salir “algo bueno” … ¿cómo es eso?….nos preguntamos… ¿y puede salir algo bueno de ese muchacho, que estoy cansada de hablarle tanto, rezar por él y sigue igualito? ¿…puede salir algo bueno de ese hermana, de esa suegra con la que me hace la vida imposible por disparates todos los días?, ¿Puede salir algo bueno de ir a realizar alguna acción apostólica….es más, te lo pongo en contexto actual, puede salir algo bueno de esta fregadera de loza sucia que tengo todos los días en esta cuarentena?”, ¿pero puede salir algo bueno de perdonar a esa persona que todos los días tiene un tema y una vaina…tú crees?.., ¿algo bueno de ese religioso que debería estar haciendo un mejor trabajo, como muchos buenos hombres y mujeres entregados que existen y en vez de eso es piedra de tropiezo para muchos?…
Quisiera seguir escribiendo tantos ejemplos pero sé que ya tienes un par en mente, sabes a lo que me refiero y no quiero perder tiempo aquí, sino en la parte que viene inmediatamente después… la respuesta de Cristo.
Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».
El Maestro nos ve y conoce tan claramente, nos ve y nos llama por nuestro nombre; nos invita a dar el paso y pasar de incrédulos a creyentes, a confiar en su amor y misericordia, a dejarnos penetrar por su amor. Y precisamente por amor nos dice, no solo que sale “algo bueno” sino “Has de ver cosas mayores”.
Tenemos un Padre en el cielo que no es tacaño, que quiere lo mejor para todos sus hijos y muchas veces nos cuesta creerlo. Tenemos un Padre en el cielo que es dueño del oro y la plata, de todo lo que existe. La providencia siempre está dispuesta, si es para nuestro bien, a regalarnos aún más de lo que nuestro limitado pensamiento pueda pensar, querer o imaginar; y la providencia no depende del “índice Dow Jones” de la bolsa de Nueva York, o de si el petróleo subió o no, o de que haya o no una crisis económica o de bienes en el mundo…nada de eso, la providencia es y será ilimitada para todos los hijos de Dios, por tanto, cuando Jesús dice “Has de ver cosas mayores”, le creo con todo el corazón, le creo con todo mi pensamiento – aunque no lo pueda procesar o razonar-, le creo con todas mis fuerzas y así podemos continuar amando y entregando nuestra vida por eso que en algún momento podemos preguntarnos ¿pero es que puede salir algo bueno de ahí?.
Bartolomé creyó tanto a Jesús que luego de encontrarlo lo siguió toda su vida, “Tú eres el hijo de Dios, tu eres el Rey de Israel”, así contesto Bartolomé y en adelante predicó en la india y en Armenia, Mesopotamia, Persia, Egipto y finalmente murió mártir por Cristo. San Bartolomé tiene múltiples “patronazgos”: es patrono de los carniceros, fabricantes de libros, guantes, pieles, zapateros, sastres, mercaderes de queso, viñadores, albañiles y otros. También se le invoca contra desórdenes nerviosos.

Oración a San Bartolomé
Bendito seas Señor San Bartolomé, fiel Apóstol de Cristo y abogado nuestro.
Intercede siempre, te suplicamos, por esta Ciudad .
Libra a todos sus hijos de los peligros del alma y del cuerpo,
para que a imagen tuya, jamás nos falte el tesoro de la fe.
Mártir de Jesucristo, fiel amigo y seguidor del Maestro,
trabajador infatigable del Evangelio:
Acógenos bajo tu especial intercesión, protege nuestras familias,
bendice nuestros campos y ganados, remedia nuestras necesidades
y alienta nuestra flaqueza.
Ruega por nosotros, Apóstol de la Paz, para que a través de nuestro compromiso cristiano seamos como tú, testigos de la Buena Noticia de Jesucristo.
Amen.




Bello Natalie. Dios te bendiga. Ciertamente Dios nos supera por mucho.
Amen Alexandra querida, te mando un fuerte abrazo y desde aqui cantamos contigo todos los dias. Dios contigo y los tuyos siempre. Sigue adelante mujer!
Muchas gracias Alexandra!, asi es. El siempre se nos adelanta. Fuerte abrazo. Animo!