Érase una vez…

A mi hija Adrianne:

La historia sucedió más o menos así…

– José, dije yo, creo que va a nacer…

– ¿Estás segura?…

– Creo que si, tengo contracciones, voy a llamar al doctor…

Para nosotros era todo nuevo, por primera vez íbamos a ser papá y mamá. Teníamos incertidumbre de todo pero una gran alegría en nuestro corazón por tu llegada. A mi me dio por comer pina en el embarazo y caminábamos juntos tu papá y yo todos los días….A José le dio por ponerte música con unos audífonos en la barriga y tú te movías muchísimo, eras muy saludable siempre, cosa que luego reconfirmamos cuando, después de nacer, caminaste con tan solo 7 meses. El día que naciste por primera vez vi a tu papá llorar y por primera vez también, lo vi con una biblia debajo del  brazo, estaba yo acabada de dar a luz, un parto maravilloso y terminando el parto al montarse en el ascensor conmigo vi a tu papá entrar con unos lentes oscuros en pleno día y aquel bendito y sagrado libro. Nuestra alegría era inmensa. La alegría de toda la familia. Todos los días te escribía notas para cuando nacieras y finalmente había llegado el día. Un día maravilloso en el que naciste Adrianne, día en que Dios nos regaló la gracia de tener una hija tan hermosa como tú.  Un día como hoy.

¿Qué decir de tu infancia?, mi amor…”blanquita” mía…fuiste siempre feliz, saludable. Celebraste tu primer cumpleaños como una invitada más: bailaste, caminaste…te reíste con todos.

Me temo que por ser la primera, todo aquel amor era demasiado….no habías cumplido dos años y tu papi te regaló un Playstation. La verdad es mi Adri, que nunca es demasiado el amor. Estábamos aprendiendo a ser papás y de seguro cometimos errores, no tomes en cuenta nuestras faltas mi amor. Seguiste creciendo, cada vez más hermosa, aplicada, alegre. Te encantaban los sombreros, las carteras, los relojes…. Unos años después, Dios nos mandó otro bebe y tú querías una hermanita y la pediste con todas tus fuerzas,… Él te escuchó.

¡Has crecido tanto mi amor! Y estamos felices de tenerte en nuestras vidas. Ya eres una hermosa mujer llena de virtudes con grandes metas logradas, con propósitos y llena del amor de Dios. Te encanta el café, el vino…te siguen gustando los sombreros y carteras.

Dios te bendiga mi amor, hoy damos gracias al cielo por ti, brindamos por tu vida y te deseamos lo mejor en este día, Feliz Cumpleaños Adrianne.

Tu mami,

Nathalie

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