Nuestro “Padre de la patria”, Juan Pablo Duarte estaba tan convencido de esto que decidió dejar en nuestro escudo y emblema, la Biblia abierta con esta afirmación: “ conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.
Mi hermana Kathy me ha escrito porque está esperando un escrito referente al día de hoy en que celebramos el nacimiento de Juan Pablo Duarte y creo que mi ángel de la guarda ha querido recordarme a través de ella un impulso que sentí en el corazón hace un par de días precisamente para escribir y aún no lo había hecho.
Realmente se podrían escribir libros enteros de nuestro padre de la patria: Duarte. Sin embargo, me quiero enfocar en este momento, en cómo Dios actuó a través de él y él mostró su disponibilidad, así como reza el salmo de hoy, “ Aquí estoy señor para ser tu voluntad”.

Y vale decir que no solamente era un hombre valiente si no lleno de convicción ya que los tiempos en que le tocó vivir eran difíciles, llenos de incertidumbre, malestar, pobreza, escasez, prohibiciones, toques de queda… si nos ponemos a buscar parecidos, muchas de aquellas realidades también las tenemos hoy.
Una de las cosas que me llama la atención de Duarte es su firmeza y el lugar que da a cada cosa: “Dios, patria y libertad”; en ese orden.
Es bueno recordar el día de hoy que desde los inicios de esta República Dominicana somos una tierra que camina bajo la mirada de Dios y de su mano, pueblo eminentemente a favor de la vida, de la verdad y que lucha por mantenerse libre de cualquier opresión. Es bueno recordar en este día, que los gobernantes elegidos son representantes de su pueblo y no de ninguna otra nación extranjera. Los dominicanos, en el día de hoy, debiéramos hacer una tarea: escuchar y cantar el himno nacional. Estoy segura de que se inflamará nuestro corazón y podremos entender un poco más a nuestro Juan Pablo Duarte.
Conocer la vida de Duarte nos llena de esperanza y oramos para que muchos otros trabajen por la justicia social, gobiernen con justicia e igualdad para todos y sobre todo teniendo presente a Dios en todo momento. Amigos todos dominicanos: ¡Que viva la República Dominicana!.



