Sagrado Corazón de Jesús: locura de amor por nosotros

La devoción al Sagrado Corazón, de manera visible, aparece en dos eventos fuertes del Evangelio: en el gesto de San Juan, durante la Última Cena y en la cruz.

¡Sagrado corazón de Jesús
en vos confío!
La oración de la Iglesia venera y honra al Corazón de Jesús, como invoca su Santísimo Nombre. Adora al Verbo encarnado y a su Corazón que, por amor a los hombres, se dejó traspasar por nuestros pecados.Catecismo de la Iglesia Católica, 2669

En un caso, tenemos el consuelo de Cristo para el dolor en la víspera de su muerte. En el otro, el sufrimiento causado por los pecados de la humanidad. Estos dos ejemplos del Evangelio nos ayudan a entender el llamado de Jesús hecho en 1675 a Santa Margarita María Alacoque:

“Este es el corazón que tanto ha amado a los hombres. De la mayoría, no recibo nada más que ingratitud, desprecio, indignación, sacrilegio e indiferencia. He aquí, te pido que el primer viernes después de la octava del Santísimo Sacramento (Cuerpo de Dios) se dedique a una fiesta especial para honrar mi Corazón, comulgando, en este día, y dándole la debida reparación a través de un acto de desagravio para reparar los desprecios que recibió durante el tiempo que estuvo expuesto en los altares. Te prometo que Mi Corazón se dilatará para derramar abundantemente las gracias de Su amor divino sobre aquellos que le tributen honra y que busquen que ella le sea tributada”.

San Juan Pablo II siempre ha cultivado esta devoción y siempre la ha incentivado para todos los que desean crecer en amistad con Jesús. En 1980, el día del Sagrado Corazón, declaró: “En la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, la liturgia de la Iglesia se centra, con adoración y amor especial, en torno al misterio del Corazón de Cristo. Hoy, quiero dirigir, junto con ustedes, la mirada de nuestros corazones al misterio de ese corazón. Él me habló desde mi juventud. Cada año, vuelvo a este misterio en el ritmo litúrgico del tiempo de la Iglesia.»

Conoce las 12 promesas del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita María Alacoque:

1ra promesa: «Mi bendición permanecerá en las casas donde la imagen de mi Sagrado Corazón sea expuesta y venerada»;
2da promesa: «Daré a los devotos de mi corazón todas las gracias necesarias para su estado»;
3ra promesa: «Estableceré y preservaré la paz en sus familias»;
4ta promesa: «Los consolaré en todas sus aflicciones»;
5ta promesa: «Seré su refugio seguro en la vida y especialmente en el momento de la muerte»;
6ta promesa: «Derramaré abundantes bendiciones sobre sus obras y emprendimientos»;
7ma promesa: «Los pecadores encontrarán, en mi corazón, una fuente inagotable de misericordias»;
8va promesa: «Las almas tibias se volverán fervorosas practicando esta devoción»;
9na promesa: «Las almas fervientes pronto alcanzarán la perfección»;
10ma promesa: «Daré a los sacerdotes que difundan esta devoción el poder de tocar los corazones más endurecidos»;
11ma promesa: «Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre inscrito para siempre en Mi Corazón»;
12ma promesa: «A todos los que practiquen, los primeros viernes de nueve meses consecutivos, les daré la gracia de la perseverancia final y la salvación eterna».

Las condiciones para ganar esta gracia son tres:

Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción.

Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.

Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.

Aqui comparto varios cantos que me llenan de alegria y me gustan mucho de esta santa y amorosa devocion:

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